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El grado de la motivación


      La motivación es algo fundamental para acometer cualquier empresa. En el trabajo, en el deporte, en los hobbies, en las relaciones humanas..., vamos, en la vida en general, conviene disponer de ella con abundancia para llevar a buen término nuestros propósitos y también nuestras obligaciones. En el mundo de la escalada escuchar frases como "es que no estoy motivado", "me falta motivación" o "me he desmotivado" están a la orden del día y puede dar la sensación de que la motivación para practicar la escalada sea más necesaria que para realizar cualquier otra actividad. Es cierto que dadas las dificultades que cualquier persona no superdotada experimenta -tanto para progresar como para mantener la capacidad de alcanzar con asiduidad sus marcas personales en un grado de dificultad- puede resultar más difícil de conservar, pero no por ello resulta más determinante que para cualquier otra actividad.



      Hay un sentimiento generalizado en atribuir a la progresión la capacidad de motivarse. Es obvio que cuando uno se supera y consigue un logro personal experimenta un estado de ánimo que le empuja a desear que esa sensación se repita, o sea, que se motiva. Pero es igualmente obvio que la progresión de un escalador, sea ésta rápida y fulgurante o lenta y a trompicones, llega un momento en que se detiene. Por esto las personas más jóvenes con opción a progresar forzosamente tendrán motivaciones distintas a las personas más mayores, cuyas únicas opciones normalmente son el estancamiento y la regresión (…aunque el hombre de la cabeza brillante, protagonista de 2034, alcanzara "otro estado"…) Entonces podríamos llegar a la conclusión/perogrullada de que a lo largo de la vida, tanto de un escalador como de cualquier otra persona, las motivaciones irán cambiando en función de las circunstancias.


      En la escalada uno se motiva y desmotiva con gran facilidad principalmente a causa del grado. En igualdad de circunstancias cualquier escalador que se encuentre en una de las tres fases antes mencionadas (progresión, estancamiento o regresión) si consigue una ruta que suponga su mayor marca personal de dificultad en ese determinado momento, entonces se motivará aunque sea de forma pasajera. Por el contrario si el estancamiento se prolonga excesivamente o la regresión se acelera, entonces la desmotivación comenzará a rondar por las mentes. Es precisamente esto lo que hay que evitar. Fundamentar el disfrute de la actividad en torno al grado y a la progresión es algo que puede resultar nefasto. Como experiencia personal diré que a lo largo de los treinta y tres años que llevo escalando mi fase de progresión duró apenas diez. Después llegaron más de veinte de estancamiento a lo largo de los cuales se sucedieron tanto involuciones varias, que lógicamente desmotivaban un poco, como eventualidades sorprendentes (lo que se dice de los encadenamientos insospechados y fuera de lugar) que motivaban otro poco. Finalmente, a día de hoy, llevamos ya más de dos años de regresión inevitable durante los cuales me encuentro tan motivado como siempre…o como nunca.


      El otro día escuché por la radio que el dinero actúa como un analgésico. Habían hecho un experimento con dos grupos de personas. Al primer grupo le habían dado un taco de papeles con forma de billetes de papel moneda para que los contaran, y al segundo otro taco igual pero de billetes de curso legal. Una vez habían contado, unos los papeles y otros los billetes, les hicieron sumergir las manos en un recipiente con agua a 50º C. Los que habían contado los papeles experimentaron una mayor reacción de desagrado que los que habían contado los billetes. El “estudio” concluía que el grupo de los billetes, sólo por el pensamiento de que una vez finalizado el experimento cabía la posibilidad de que se les diera el dinero, había reaccionado de una forma más positiva y por ello la sensación física que notaron en sus manos al sumergirlas en el agua caliente no fue tan desagradable como la sensación que tuvieron los que habían contado los papeles.


      A lo que voy es que el grado también puede utilizarse como una especie de analgésico, pero hay que ser consciente de que en realidad no vale para “curar” la desmotivación porque una vez conseguido siempre quieres más. La verdadera motivación conviene obtenerla de las sensaciones que, a diferencia de los grados que sólo hay unos pocos y muchos inalcanzables, éstas son incontables y muchas ni siquiera las identificamos por que el grado nos impide apreciarlas. Es cierto que el grado  nos hace sentirnos un poco mejor y al igual que se dice que el dinero no da la felicidad pero... (aquí podemos apostillar lo que queramos) podríamos sentenciar algo parecido con el grado.


     El último día que conseguí un encadenamiento destacable para mi "libreta", aunque fuera de un grado de dificultad que había conseguido veintisiete años atrás …pero bueno, ya sabemos que en regresión todo vale… cuando estaba montando en el coche al final de la jornada pensé …mmmhh…¿qué vía me podría probar mañana? Si no hubiera encadenado, aunque hubiera fallado por poco, casi seguro que mientras me cogía la pierna con las manos por la corva de la rodilla para meterla dentro del coche habría dicho …ayyy!…mañana lo mejor será descansar. 

9 comentarios:

  1. Muy bueno y muy certero, no había leído el relato del hombre de la cabeza brillante y también me ha gustado.
    A partir del melón que abres cuando uno se da cuenta que la fuente de motivación no puede basarse en la progresión la clave es encontrar buenas fuentes de motivación.
    Yo he desarrollado las mías aunque no serán eternas y las tendré que modificar. Mi primera y principal fuente de motivación es estar bien conmigo mismo y con mi pareja sin eso me desinflo como un globo, a partir de esa base es una mezcla de ponerme listas variadas de objetivos que por los motivos que sea me ilusionen y que aunque me aprieten y a veces mucho no sean imposibles. Es importante en mi caso que sea prácticamente imposible cumplir con toda la lista, lo cual mantiene en mi interior cierto estado fanático donde parece que si no voy mañana a esa vía ya no podré ir nunca y por último y no por ello menos importante tener un grupo de amigos escaladores que estén dispuestos a ir contigo y lo de amigos es importante. Tal vez seamos amigos inicialmente por conveniencia, porque queremos cumplir los mismo sueños pero la cosa de verdad funciona cuando disfrutas de la compañia.
    Bueno gracias por dejarme soltar mi rollo personal. Si publicaras un libro con todos los post aquí tendrías un melón que lo compraría.
    Saludos, Chavi

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  2. Ostras Set, no fué buena idea comprarme una tabla dedos en los chinos, buscaba una parecida a las de Eva, pero veo me vendieron la "Reglesión", jajaja......y llevaba dos años usándola, jejj. Muy que muy buen y realista post, sólo tú sabes describir lo que todos pensamos. Un abrazo.

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  3. Muy buen post, tal vez no sea uno de los más comerciales, pero seguro es uno de los mejores, por su hiperrealismo del que nadie escapa en esta multifaceta que es vivir. La motivación, al igual que la felicidad, es algo efímero y necesariamente circunstancial por definición...solo en los sueños se puede estar siempre arriba, y los sueños efímeros son...mientras no vuelva alguien del ''eterno sueño'' y nos cuente....¡Joder!...otra vez de cervezas...esta vez cervezas pre-semana santa = JARRAS FRÍAS...Que paseís buenos dias, ¡SALUD!!!

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  4. Impresionante verdad verdadera!!!! Gran post y gran reflexión! ¿escalamos por escalar o por tachar? ¿Somos escaladores o coleccionistas de vías? Un saludico y hasta la vista alpinista

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  5. Muy Bueno. Excelentes reflexiones. Me identifico especialmente con lo de coger la pierna por la corva de la rodilla para entrar en el coche de vuelta a casa... Qué diferencia en función de los resultados del día!

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  6. Seta, me identifico totalmente con lo que has escrito. Y te felicito con la forma de escribirlo. Siempre suelo decir que a medida que pasan los años hay que ir buscando la manera de encajar la escalada en tu vida para que siempre te aporte, y no sea una carga.
    Juan Olarte

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  7. BUENO DESPUES DE QUEDAR CASI CIEGO LEYENDO EL POST, CON LOS PIES Y MANOS TULLIDAS RECIEN REGRESAO DE LA ALTURAS NEPALESAS TENGO QUE DARTE LA RAZON ABSOLUTA DEL POST.... ESTE FIN DE SEMANA SI ME PUEDO PONER LOS GATOS QUE LO DUDO ME MOTIVARE CON UN 6B U C Y SINO PUEDO PONER LOS GATOS ME MOTIVARE ASEGURANDO A MI PARIENTA. UN SALUDO

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  8. Han pasado dos meses y medio de tu último post que hablaba de la motivación y algunos ya estamos esperando el siguiente, mita que si no nos baja la motivación y nos vamos con elcubo y la pala a construir castillos de arena.

    Chavi

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  9. Por si fuera interesante o de utilidad para ti o para los lectores de tu web, tengo publicado el siguiente blog:
    http://plantararboles.blogspot.com
    Se trata de una manual breve y sencillo para que los amantes del monte y del campo podamos reforestar, casi sobre la marcha, aprovechando las semillas que nos dan los árboles y arbustos autóctonos de nuestra propia región.

    Salud,
    José Luis Sáez Sáez

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