Cuando salen a la palestra siempre impactan a su público. Nunca dejan a nadie indiferente y aunque saben que van a generar opiniones contrapuestas al cincuenta por ciento, confían ciegamente en que sus adeptos quedarán, una vez más, fascinados por su verborrea. Son capaces de contradecirse en un mismo foro y en un corto espacio de tiempo, y pueden cambiar sus principios como una veleta cambia de dirección. Todo ello sin el menor remordimiento.
Los embaucadores
Cuando salen a la palestra siempre impactan a su público. Nunca dejan a nadie indiferente y aunque saben que van a generar opiniones contrapuestas al cincuenta por ciento, confían ciegamente en que sus adeptos quedarán, una vez más, fascinados por su verborrea. Son capaces de contradecirse en un mismo foro y en un corto espacio de tiempo, y pueden cambiar sus principios como una veleta cambia de dirección. Todo ello sin el menor remordimiento.
El extraordinario caso del alpinista indecente
Mientras iban emplazando los campamentos de altura él intentaba desgastarse lo menos posible para estar en las mejores condiciones cuando llegara el momento de atacar la cumbre. Ya en el campo base había tramado todo tipo de argucias para trabajar lo menos posible, lo que iba en detrimento de sus compañeros que empezaban a verle el plumero. Su mano derecha en la expedición compartía con él la afición por la política y los dos estaban afiliados al partido. No se sabe muy bien si en la financiación de la expedición -de la que se ocupó personalmente el alpinista indecente- hubo algunas irregularidades, pero, inevitablemente sugestionados por el adjetivo, hemos de pensar que con seguridad las hubo.
El hombre sin metas
De pequeño, cuando jugaba en el patio del colegio, no pensaba en que de mayor quería ser como Cruyff. Tampoco quería ser policía o astronauta, ni nada de lo que suelen querer ser los niños cuando son pequeños. Nunca se planteaba llegar más lejos, le gustaba hacer lo que hacía en cada momento y cuando le atraía otra cosa dejaba de hacer la anterior, aunque se le diera bien y pudiera depararle expectativas satisfactorias. Con la escalada le pasó parecido pero distinto, pues desde la adolescencia hasta que fue mayor nada le gustó más para dejarlo...y lo distinto fue sólo eso. Lo parecido fue que con la escalada también tenía un futuro prometedor, pero como no tenía metas su carrera quedó "truncada" al poco de empezar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Lista de entradas
http://retroroc.blogspot.com/feeds/posts/default?alt=json-in-script&start-index=1&max-results=150&callback=funcion
http://retroroc.blogspot.com/feeds/posts/default?alt=json-in-script&start-index=151&max-results=150&callback=funcion
http://retroroc.blogspot.com/feeds/posts/default?alt=json-in-script&start-index=301&max-results=150&callback=funcion
etc.
